Translate

viernes, 26 de septiembre de 2014

ÁNGEL DE LA GUARDA (II)

Desde hace algún tiempo tengo la firme sospecha de que las musas son de natural cotilla y se cuentan las cosas cuando se reúnen a tomar el té (o lo que sea que tomen las musas cuando hacen un descanso). Si no, no se explica el hecho constatado de que dos personas, sin conexión directa, tengan la misma idea y escriban sobre ella. Me ha pasado más de una vez.

Este es un relato que me envía Manuela Mangas, conocida de este blog porque tiene la amabilidad de comentar de vez en cuando, pero más conocida por el suyo, dedicado a la corrección gramatical, sintáctica, ortotipográfica, estilística y lo que haga falta, porque ella lo vale. Y vale mucho, os lo aseguro. No dudéis en pedirle ayuda.

http://conpropositodeenmienda.blogspot.com.es



´

Imagen tomada de www.aciprensa.com


A TIEMPO


Viajaba siempre atento, pendiente de que no se le escapara nada,
ningún detalle que en apariencia pudiera resultar baladí. Con su máxima en la
mochila: «Lo insignificante importa tanto como todo lo demás», volaba de acá
para allá mientras escrutaba cada señal, cualquier movimiento susceptible de
ser peligroso y de originar alguna desgracia.

Quizá fuera demasiado trabajo para uno solo. Tal vez fueran
demasiadas personas a su cargo y mucha responsabilidad a sus espaldas. Sin
embargo, debía cumplir valeroso su tarea. No era momento para quejarse.
Además, los veteranos le servían de ejemplo. Ellos sí que eran héroes de
verdad.

La carretera estaba tranquila: pocos coches y algún camión circulaban
muy despacio, como si estuvieran saliendo de su letargo por ser un día festivo.
Entonces, pese a la calma del lugar, recibió la alerta, la orden suprema. Aquel
camión aceleraba de manera sospechosa y se movía en zigzag sin control. La
fatiga venció al conductor y se durmió al volante. El tráiler que lo precedía,
cargado de vigas férreas, no pudo esquivarlo y el impacto fue inmediato. Todo
ocurrió tan rápido que no llegó a tiempo de evitar el choque. Batió sus alas
como nunca lo había hecho antes. No iba a rendirse sin más.

Al fin llegó, justo antes de que el techo de la cabina pudiera aplastar la
cabeza del conductor.

Manuela Mangas Enrique

6 comentarios:

  1. Me encanta, un mismo tema y desenlace similar. ¿Sería correcto decir que lo que cambia es el "meollo"?
    Un abrazo, Manuela.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues yo diría que justo lo que no cambia es el "meollo", Rosa preciosa. El tema es el mismo (el ángel de la guarda que se queda dormido un instante y llega justo a tiempo de salvar a su pupilo). Lo que cambia es todo lo demás.
      No sé lo que opinará Manuela.
      :-)
      Un abrazo, Rosa preciosa.

      Eliminar
    2. Querida Vichoff:

      Muchas gracias por incluir aquí mi relatillo. Estar en esta página es todo un honor. Gracias también por las palabras que me regalas. Eres un sol.

      Sí, el tema es el mismo, pero mi ángel no se duerme, sino que se le acumula el trabajo por ser novato y casi no llega a tiempo debido a la rapidez con que se desarrolla todo. Eso es lo que he intentado mostrar.

      Abrazos,

      Eliminar
    3. Hola, Rosa del Aire:

      Como dice Vichoff, el fondo creo que es el mismo, tan solo cambia el envoltorio. Me alegro de que te guste.

      Otro abrazo para ti.

      Eliminar
    4. Es que los ángeles de la guarda dan para mucho.
      Hola Manuela: aparte de tu blog "Con propósito de enmienda", que sigo, ¿en qué otro publicas lo que tu llamas "relatillos"?. Me gustaría leerte también en esta faceta.
      Una brazo.

      Eliminar
    5. Hola, Josep M.ª:

      Gracias por tu interés, pero no tengo otro blog donde publico mis relatos. Tan solo publiqué un poema mío en el blog, en 2012, con motivo del Día Mundial de la Poesía: http://conpropositodeenmienda.blogspot.com.es/2012/03/os-dejo-un-poema.html
      Solo estoy en Con propósito de enmienda, que ya conoces (gracias también por seguirme). El trabajo de corrección absorbe mucho tiempo.
      Digo "relatillos" igual que podría decir "micros" o "microrrelatos", aunque no sean de 120 palabras exactas.

      Otro abrazo,

      Eliminar