Serán cosas del karma pero, como dice MariFé de Alejandría, si no te fijas en lo que siembras, no te sorprendas de lo que cosechas.

Imagen tomada de artesanum.com
ESPEJO, ESPEJITO...
Lo que
son las cosas, espejo, espejito mágico. Aquí me tienes, asomada a tu cristal,
buscando otra arruga más en las mejillas, otro surco más profundo junto a los
labios, otra bolsa bajo los ojos, otra cana...
Total,
solo hace veintiocho años que conocí a Julián, que me encapriché de él y que
hice todo lo posible por engatusarle, a pesar de que era el novio de mi amiga
Lucía. Es mucho tiempo, espejito, ¿verdad?, muchos días, uno tras otro... Y un
día descubres algo que parece el inicio de una pata de gallo y al otro ese
ligero frunce del labio superior... Y una semana más tarde te das cuenta de que
has perdido mucho pelo...
Yo
entonces no lo sabía, ni siquiera podía imaginarme que algún día dejaría de ser
la chica preciosa de mirada brillante que había conseguido que
Julián abandonara a Lucía y se casara con ella. Nadie espera eso, nadie
piensa que puede pasarle.
Pero me
ha pasado. Como a todo el mundo. Y no me importaría, espejo, espejito... Te
juro que no me importaría no tener las mejillas tersas ni la piel apagada ni el
pelo lleno de canas ni los ojos cansados si no fuera porque Julián se ha
marchado, me ha abandonado y se ha ido con una de las empleadas de la
agencia, una jovencita preciosa de veintiocho años, piel radiante, ojos de
gata y melena rubia.
Las arrugas que más nos duelen, al igual que las heridas, son las del corazón. De qué sirve estar guapo y lozano por fuera si te sientes feo y viejo por dentro.zSi el paso del tiempo nos va deteriorando inexorablemente, las desilusiones y penas nos van matando poco a poco.
ResponderEliminarQuizá sea filosofía barata pero me ha salido así, qué quieres que te diga. Me estaré haciendo viejo de la cabeza.
Un abrazo.
Pues a mí me parece que, precisamente de la cabeza, eres muy joven, Josep.
EliminarY del corazón también. Y no hay que dejar que las desilusiones y las penas nos maten, solo que nos hagan más fuertes y más humanos.
Un abrazo, amigo, y gracias siempre.